Putrefacto

Un tanque de agua en desuso de 6.000 m³, actualmente sala museística del Museo del Agua, en Buenos Aires, Argentina, alberga PUTREFACTO, la experiencia de carácter inmersivo compuesta por tres instancias interrelacionadas. El suelo cubierto de arenilla, la oscuridad del espacio y el diseño lumínico color ámbar envuelve al visitante que deambula por la sala.

Al ingresar en el tanque, Sólo barro, una proyección a muro de gran tamaño, ofrece asiento en reposeras, el mar actúa como interfaz, y la mirada se debate entre la contemplación de la belleza y el accionar de trabajadores que barren sargazo en alguna playa del Caribe; una linealidad repetitiva entre movimientos de mareas y actos humanos.

En otra esquina, corre Frontline en diversos televisores junto a palletes, redes de pesca y elementos portuarios. El relato empieza en una de las pantallas y continúa en cada una de ellas acompañando el recorrido original de la artista; el sargazo recolectado conforma pilas que se acumulan y esta multiplicidad nos traslada a diferentes escenarios medioambientales y sociales donde la situación se replica.

La última obra: Can not See, sumerge la mirada en un monitor de computadora donde el alga en tamaño real con imagen y sonido distorsionados confunde y cuestiona.

Putrefacto propone desde esta propuesta sensible, una reflexión colectiva acerca de aquello que no vemos, o no queremos ver, y nos interpela en tanto actores biológicos de una naturaleza sin fronteras.

A disused 6,000 m³ water tank, now a museum space at the Water Museum in Buenos Aires, Argentina, houses PUTREFACTO, an immersive experience composed of three interrelated elements. The sandy floor, the darkness of the space, and the amber lighting design envelop the visitor as they wander through the room.

Upon entering the tank, Solo barro (I’m just sweeping), a large-scale wall projection, offers seating on lounge chairs. The sea acts as an interface, and the gaze is torn between contemplating beauty and observing workers sweeping sargassum on a Caribbean beach, a repetitive linearity between tidal movements and human actions.

In another corner, Frontline plays on various televisions alongside pallets, fishing nets, and port equipment. The narrative begins on one of the screens and continues following the artist’s original path. The collected sargassum forms piles that accumulate, and this multiplicity transports to different environmental and social scenarios where the situation is replicated.

The latest work, Can Not See, immerses the viewer in a computer monitor where life-size algae, with distorted image and sound, confuses and questions. Through this sensitive approach, PUTREFACTO proposes a collective reflection on what we do not see, or do not want to see, and challenges us as biological actors in a nature without borders.